El desayuno en la infancia

El desayuno es la primera comida del día y debemos darle la importancia que merece, cosa que en muchos casos no ocurre.

Durante la noche, nuestro organismo ha utilizado muchas de sus reservas, puesto que durante el sueño hemos guardado uno de los períodos más largos de ayuno de todo el día, por lo que es fundamental reponerlas para un correcto funcionamiento físico, social y psíquico.

Debemos tener en cuenta que el desayuno debe aportar, aproximadamente, entre un 20-25% del total calórico diario, repartiéndose el resto entre las otras comidas del día: media mañana  (5-10%), comida (25-30%), merienda (15%) y cena (15-20%).

Los niños se levantan en el último momento, adormilados y con muy poco apetito, tomando un desayuno rápido y llegan al colegio con el estómago vacío o con un simple vaso de leche. Esta alimentación, claramente insuficiente, influirá negativamente en el grado de concentración y atención del niño y, por tanto, en su aprendizaje.

¿Qué necesita un buen desayuno?

Vitaminas: fruta y zumos naturales
Proteínas: jamón, queso…
Hidratos de carbono: pan, cereales, galletas…
Calcio: leche y derivados.
Azúcares: azúcar, mermelada, miel…

Pongamos unos ejemplos de “desayunos saludables”:

Zumo de naranja + chocolate/ leche chocolateada + churros
Zumo de naranja + leche + pan + mantequilla + mermelada/miel
Zumo de naranja + leche con/sin chocolate + pan con queso untado
Fruta natural (kiwi) + leche azucarada/chocolateada + cereales
Zumo de naranja + leche + pan con tomate y jamón
Zumo de naranja + leche + pan con aceite

Podemos sustituir leche por yogur, pan por galletas o bollería selecta baja en grasas (croissant, magdalenas o bizcocho casero), jamón por fiambre de pavo, pollo, etc. Así podemos hacer combinaciones infinitas para que el desayuno de nuestros hijos resulte atractivo, sano y nutritivo.

A media mañana no hace falta que coman un gran bocadillo, bastará con un pequeño tentempié que haga que no lleguen demasiado hambrientos a la comida, pero al mismo tiempo, mantengan la energía durante toda la mañana. Una fruta, un yogur, unas galletas o un pequeño bocadillo son suficientes. La bebida de elección debe ser el agua. Mejor prescindir de zumos envasados y sobre todo de refrescos.

Gabinete Médico del colegio El Porvenir
Dra. Raquel Medina Martínez - Col. 281304221


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