Visita al Zoo

A decir verdad la actividad ya estaba siendo vivenciada días antes: En la asamblea nos anticipábamos a lo que íbamos a ver, lo que íbamos a llevar en la mochila y establecimos pautas de observación que íbamos a tener en cuenta a la hora de fijarnos en los animales.

El autobús se retrasó un poco, pero eso nos sirvió para compartir juntos el repertorio musical tanto en español como en inglés que hemos trabajado dentro del aula. Y… la verdad, todas nuestras voces juntas nos hicieron recordar que somos un gran grupo de amigos y que tenemos muchas cosas que compartir.

En el autobús no parábamos de hablar. ¿Hablar? Qué digo, gritar. Estábamos nerviosos, expectantes, y deseosos de disfrutar. Finalmente comenzó la visita y nuestro recorrido territorio por territorio descubriendo los animales del Zoo.
No nos perdimos en ningún momento, un amigo del equipo se trajo su mapa que conservaba de otra visita realizada anteriormente al Zoo. Marcábamos la ruta, era importante no desviarnos porque el horario de las exhibiciones de los delfines estaba fijado ya, y no nos lo queríamos perder. Lo hemos visto muchas veces, pero siempre nos impresiona, además, se dejan querer tanto con esa expresión afable y amiga que nos dispensan...
Los koalas, los osos panda comiendo hojas de bambú, las gacelas, los gamos, antílopes con sus cornamenta, los tapires, las aves rapaces, los rinocerontes, los hipopótamos, las jirafas ¡Qué elegantes!, las cebras haciéndoles compañía, los camellos,…los leones, los tigres, los elefantes ¡Qué grandes!, los pingüinos ¡Qué pequeños!, las focas…. Los monos, los gorilas, las aves, los flamencos…, pero si en algo nos detuvimos y lo observamos como nunca fue  el Acuario y el terrario. ¡Qué impresionante! Cuántas especies en las que fijarse, algunas muy raras por cierto, pero sorprendentes. Los osos pardos nos estaban esperando y se dispusieron a ocupar las primeras filas a nuestro paso por sus dominios. ¡Tremendos!

No vamos a negar que al final de la jornada, llegando al autobús mostrábamos nuestro cansancio: habíamos caminado más que otros días, pero un asiento confortable nos esperaba en nuestra vuelta al cole. Pero, algo mágico tenía ese día, no parábamos de hablar… de contar lo que habíamos visto. Volveremos.  El zoo nos atrae y nosotros no nos resistimos.
En clase, revivimos la salida nuevamente en la asamblea y la plasmamos en dibujos que realizamos a modo de cuadros. Cuadros que los papis y mamis tendrán oportunidad de admirar y percibir la intensidad de un día tan bonito.

 

 

 

 

 

 

 


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